Europa, una marca en peligro

Tanto hablar de la marca España (no es para menos con todo lo que se está sabiendo) y resulta que la que verdaderamente está en peligro es la marca Europa. Hace 10 años los europeos, los del norte y los el sur, sentíamos que compartíamos algo importante y viajábamos por el mundo sacando pecho. Hoy son todo recelos, los alemanes piensan que los países del sur vivimos de su dinero y los países del sur pensamos que los alemanes son unos desalmados que quieren nuestra sangre. Supongo que todos tenemos nuestra parte de razón, pero lo que es seguro es que la idea que nos unía se está asfixiando. Y si los europeos no nos creemos nuestra propia marca, ¿cómo se la van a creer los demás?

Cualquier amante del branding diría que una marca tan poderosa se puede salvar, que solo hay que acercarla a las necesidades actuales de la gente, quitarle lo que no necesita (burocracia, intereses financieros, etc.) y potenciar lo mejor que tiene (la democracia, creo yo) para volver a enamorar a sus públicos. Claro que el problema es mucho más grande. ¿O no?

Europe Sinking

Ilustración de Matt Kenyon publicada el 14 de septiembre de 2011 en Financial Times